jueves, 25 de julio de 2013

EL PEREGRINO REGATEADOR



Este año se está dando un curioso fenómeno en el Camino de Santiago, es lo que he denominado “El peregrino regateador”, es decir, la tendencia de algunos peregrinos (cada vez más) de intentar rebajar el precio de las cosas, y en especial de los alojamientos.

Son muchos los peregrinos que realizan el Camino de Santiago y varios los tipos de alojamientos de los que disponen desde albergues a hoteles pasando por hostales y alojamientos de turismo rural, y a lo largo de los años muchos de estos peregrinos, al alojarse en estos establecimientos solían hacer la siguiente pregunta: ¿Hay algún descuento por ser peregrino?
 
Hoy en día son muchos los peregrinos y turistas que se acercan a los establecimientos a preguntar por el precio y conocer el servicio que ofrecen (habitaciones e instalaciones), y una vez examinada la oferta, deciden donde alojarse. Esto es una buena actitud como consumidor. Sin embargo algunos van más allá, he intentan establecer ellos el precio mediante la técnica del regateo.

Considero que hay un salto cualitativo muy significativo entre preguntar si existen descuentos para ciertos colectivos, y regatear el precio de la habitación. Si un servicio nos parece caro, no lo usamos o buscamos otro proveedor que nos lo ofrezca a mejor precio.

No imagino a un cliente del Ritz de Madrid diciendo “si me baja 50€ el precio de la habitación, me la quedo”.

Además hay que decir, que la gran mayoría de los alojamientos que hay en el Camino de Santiago siguen manteniendo los mismos precios desde que se inicio la crisis económica, asumiendo ellos la subida del IVA y han mejorado sus servicios, por ejemplo ofreciendo Wi-Fi gratuita o acondicionado los espacios de ocio.

¿Pero porqué se está dando este año el fenómeno del “peregrino regateador”?

La respuesta más lógica es por la crisis económica, el turista (viajero o peregrino) quiere gastarse el menor dinero posible, pero llevamos más de 5 años de crisis y ha sido este año cuando se ha dado un salto exponencial.




Pero seguro que la respuesta no está en la demanda, sino en la oferta. Si el peregrino regatea es porque obtiene beneficios, es decir, al final encuentra “alguien” que baja sus precios, generalmente se trata de establecimientos “alegales”, que realizan competencia desleal a todos los establecimientos que están dados de alta y cumplen con la normativa.

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