lunes, 9 de octubre de 2017

El Roblón de Estalaya, el árbol donde viven los duendes.

Sin duda, otoño es mi estación favorita!
Cada día es diferente al anterior, los árboles presentan cada día colores y matices diferentes, las hojas juguetean con el aire y acaban creando una alfombra en el suelo, aparecen setas, vuelve la lluvia y limpia en ambiente... (aunque este año sigue sin llover).

Hoy os quiero presentar una ruta donde se puede apreciar todo esto y que además la podemos hacer en familia: La ruta de El Roblón de Estalaya

Roblón de Estalaya.
Aunque la ruta esta perfectamente señalizada, nos encontraremos en nuestro camino algunas verjas (puertas) que impiden que el ganado se disperse. Hay que ser respetuoso, pasar y volver a cerrarlas.

Durante la ruta nos acompañara el relinchar de los caballos, y los veremos pastando en el valle, en la cima de las montañas o incluso adentrándose en el bosque.

Caballos pastando en la ruta de El Roblón
Otro de los encantos que tiene esta ruta es que esta situada en la cola del embalse de Requejada, sin embargo, este año con la sequía que estamos viviendo no se ve agua, solamente las marcas hasta donde llega el embalse de Requejada.

Cola del embalse de Requejada vista desde la Ruta de El Roblón.
La Ruta es circular y comienza junto a un aparcamiento habilitado junto a la carretera PP-2173  
Los primeros 500 metros son prácticamente llanos, hasta que llegamos a la bifurcación. Hay que tomar el camino de la izquierda (esta señalizado) y comenzamos la ascensión hasta El Roblón. Los siguientes 600 metros la ruta transcurre por la ladera de la montaña. En este tramos no hay árboles que nos protejan del sol, por lo que es recomendable llevar gorra o visera. 

Camino por la ladera de la montaña.
Los últimos 600 metros hasta El Roblón ya se realizan dentro del bosque de robles y hayas. Aquí la pendiente se hace más pronunciada, pero al ser la distancia corta se lleva bien.

Entrada al bosque de robles y hayas.
La vuelta la podemos realizar por el mismo camino o volver por una ruta alternativa, un poquito más larga, pero igual de sencilla. El recorrido total son unos 4,5 km.

En resumen, una ruta sencilla, bonita, en la que disfrutaremos de la naturaleza y de unas vistas magnificas de la Montaña Palentina, veremos animales, distintos tipos de árboles finalizando en un ejemplar espectacular de Roble con más de 800 años y que mi hijo le llama el "árbol donde viven los duendes".