Los alérgenos alimentarios, ese gran desconocido de la hosteleria

En un heladería:
- ¿Qué desea?
- Hola, quiero un helado de nata, pero antes me podría decir si tiene o puede contener cacahuete?
- ¿El de nata?... ¡No!, ¡como va a llevar cacahuete! -Mirándome como a alguien que quiere tomarle el pelo. - Estará hecho con leche. - Acaba sentenciando.
- Muchas gracias. - Y me fuí de la heladería.

En una cafetería:
- Hola, buenas tardes.
- Hola, me pone un café solo, un cortado con leche y un chocolate. Pero antes, me podría decir si el chocolate tiene cacahuete o trazas de cacahuete?
- Si, tiene trazas de fruto con cáscara.
- Pero, ¿de cacahuete? -Insisto.
- Pues claro, el cacahuete no es un fruto con cáscara? -Mirándome como a un ignorante.

Si tienes una alergia alimentaria o vuestro hijo o hija la tiene, seguro que estas son situaciones a las que estáis más que habituados. En mi caso, es mi hijo quien tiene una alergia alimentaria al cacahuete.

El trigo, característico de Tierra de Campos, contiene gluten.

Las alergias alimentarias cada vez son más frecuentes y por este motivo existe normativa que obliga en el etiquetado de los productos a informar sobre los alérgenos de declaración obligatoria según el Anexo II del RIAC 1169/2011. En otras palabras, desde el 2011 existe un reglamento europeo sobre la información alimentaria facilitada al consumidor, y dicho reglamento agrupa en 14 alérgenos los productos de declaración obligatoria.

Alérgenos alimentarios

Como es lógico, el público general no conoce todo esto, y si se fija en el etiquetado de los productos lo hace para ver si contiene aceite de palma o para ver si es catalán. Sin embargo, también viene información sobre los alérgenos. 

El problema esta en los productos no envasados, como es el caso de la hostelería. Es cierto que hay restaurantes que están muy sensibilizados con este tema y están realizando un gran esfuerzo para poder atender y ofrecer productos de calidad a los que sufren o sufrimos este tipo de alergias.

Sin embargo son los menos, y en la mayoría de los casos nos encontramos con falta de información sobre los alérgenos en los productos que se ofrecen y con una total ignorancia por parte del personal que te atiende.

Hay que recordar que para poder trabajar en el sector de la hostelería, es necesario obtener el carnet de manipulador de alimentos. Uno de los temas de dicho carnet es precisamente el de "Alérgenos alimentarios". No pido que se sepan toda la normativa de memoria, pero que por lo menos, cuando se les pregunte por el tema sepan de que se esta hablando.

El ofrecer información sobre los alérgenos alimentarios, es mejorar la calidad del servicio.

Atender las necesidades de tus clientes, es mejorar la calidad del servicio.

Si queremos que un cliente repita, que vuelva a nuestro establecimiento, tendremos que ofrecerle un servicio de calidad, es decir, tendremos que cumplir o superar las expectativas que tenía respecto a nuestro servicio. 

Y esto muchas veces es tan sencillo, por ejemplo, como poner un junto al nombre del helado el símbolo del alérgeno correspondiente (en caso de que lo tenga), o de mirar el etiquetado del paquete del chocolate que vas a servir.

Un servicio profesional requiere de personal formado. El personal formado podrá atender a las necesidades del cliente, ofreciendo un servicio de calidad y fidelizando al cliente.

En hostelería, los alérgenos alimentarios es un ámbito en auge que puede servir al establecimiento para diferenciarse del resto.

Por último, quiero finalizar este post sumándome a la petición de Rocio Marcos Martín para que haya adrenalina administrable en todos los restaurantes, colegios y establecimientos de España en los que se sirva comida. Y te animo a que tu también lo hagas.

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